sábado, 26 de noviembre de 2011

Carpe diem.

¿Cómo se puede echar tanto de menos algo que nunca has tenido? ¿Cómo puedes querer que vuelva algo que nunca a pasado? ¿Cómo puedes desear que ocurran momentos que nunca van a pasar? Y es que la mayoría de veces echamos de menos algo que nunca tuvimos y que, seguramente, nunca tendremos. Echamos de menos sueños, esperanzas, deseos... echamos de menos la imaginación que teníamos, las esperanzas de que sucediera algo que nunca pasó, porque hay tres cosas que se van y nunca vuelven: las palabras, el tiempo y las oportunidades. Entonces piensas que si tuvieses valentía de decir lo que piensas, o simplemente de realizar tus sueños, de lanzarte al vacío para ver qué ocurre, porque no hay nada que perder, solo hay mucho que ganar. Pero eso es lo que nos falta, valentía y fuerza. Y que desaparezca el miedo.
Así que un consejo: vive tu vida, sigue tus sueños, disfruta de cada momento porque cada momento es único y no se van a repetir, dos palabras: Carpe Diem.
Y sonríe, en cada momento, sin dudarlo, porque un día malo es solo un día y si algo duele nada es para siempre. Porque no te imaginas a la cantidad de personas que puedes hacer feliz con una sonrisa. Que en cualquier momento alguien puede llegar y enamorarse de ella.

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